Al comprar una estufa de pellets, surgen varias preguntas: ¿Cómo debo almacenar los pellets? ¿Dónde debo guardarlos? ¿Cómo las guardo? Para responder a estas preguntas, le daremos los siguientes consejos:
Los pellets deben estar protegidos del agua para que conserven sus propiedades generadoras de calor. Cuanto más secas queden, mejor se quemarán. Por lo tanto, es esencial prevenir cualquier riesgo de humedad y condensación. La habitación también debe estar bien ventilada. Los pellets húmedos también obstruyen el sinfín de su estufa de pellets. Al final de la temporada de calefacción, recuerde vaciar completamente el depósito de pellets de su estufa para que los pellets no se mojen.
Si el polvo se deposita en los pellets durante la combustión, puede extenderse a la estufa y provocar su obstrucción.
Esta es la opción más recomendada para un almacenamiento óptimo. Los pellets deben almacenarse en un lugar seco para protegerlos de la humedad y el moho. Si compra pellets en bolsas de 15 kg en los supermercados, recuerde colocarlos directamente en un palé. Evite el contacto con el suelo. En el suelo, los gránulos tienden a mojarse.
Si no hay espacio disponible dentro de su casa, almacene los pellets en un cobertizo o refugio. Para optimizar su protección, envuélvelos en una lámina de plástico. Colóquelos directamente en un palé. Evite el contacto con el suelo. Los pellets tienden a mojarse en el suelo.